Enrique Hernández
Luis Fernando Haro, director general del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), advirtió que la inseguridad, la ley del agua, la seguridad alimentaria y la revisión del TMEC están creando una tormenta perfecta que afectará a los productores del campo.
“Se avecina una tormenta que impactará al gremio, como el nuevo proyecto del marco jurídico del agua, la revisión del Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos-Canadá, la seguridad sanitaria, la inseguridad en el agro y en las carreteras”, declaró el empresario.
La inseguridad en el campo, en las carreteras y autopistas es un tema que debe preocupar y ocupar a todos los agroexportadores de México, señaló el representante en el marco de la Cumbre de la Industria Alimentaria TIF 2025.
Otro tema importante por resolver en México es la plaga del gusano barrenador del ganado, cuyo control permitirá la reapertura de las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos.
México debe apostar por la innovación tecnológica para ser más competitivo y productivo, ya que el sector agroalimentario no está aislado, es estratégico, vital y uno de los más expuestos a shocks externos, apuntó el representante empresarial.
Añadió que se requiere de un mayor crecimiento económico para poder enfrentar los desafíos de la tormenta perfecta y el nuevo orden mundial, caracterizado por la desaceleración global, las tensiones comerciales, los conflictos geopolíticos, las disrupciones logísticas y el cambio climático.
“Nos estamos acostumbrando a no crecer económicamente o a crecer poco, cuando tenemos todas las posibilidades de crecer a tasas mucho más altas que otros países”, expresó.
“Es necesario incentivar la inversión, dar certeza jurídica, seguridad, innovación, desarrollo tecnológico y ser más eficientes para poder enfrentar los retos”, indicó.
Señaló que en el ámbito de la industria cárnica se requiere promover el sello TIF, que es garantía de sanidad e inocuidad, así como el consumo nacional, lo hecho en México, y mostrar las bondades y beneficios del sector agropecuario y de la proteína animal.
Dijo que el agro mexicano es fundamental, ya que genera divisas, alimentos, empleos y derrama económica, pero es necesario cambiar la narrativa y darle la importancia que realmente merece, ya que la gente no ha percibido lo que sucedería si no tuviera acceso a alimentos.
“Es muy importante que la sociedad perciba que, si mañana no hay las políticas correctas para el sector y para promover la seguridad alimentaria, no habrá productos en los anaqueles”, expresó.
“Dado el entorno mundial, debemos ser autosuficientes, aunque ningún país lo es, ni Estados Unidos, ni Brasil, ni Argentina. Sin embargo, debemos alcanzar un nivel de seguridad alimentaria, porque si no podemos producir lo necesario en este país, correremos el riesgo de ser insuficientes para alimentar a los ciudadanos ante la creciente demanda de alimentos”, aseveró.
La demanda de alimentos crece cada día, por lo que se debe producir más del 60 por ciento de lo que actualmente se produce para 2050, según la FAO.
El director general del CNA destacó que el PIB agroalimentario representa el 8.1 por ciento de la economía total.
Dijo que en el agro se encuentra el 9.9 por ciento de la población ocupada del país, y genera bienestar al aportar el 8.8 por ciento del total de las exportaciones agroalimentarias.
Los productores agrícolas han convertido a México en el noveno exportador mundial de alimentos, lo que representa 54,430 millones de dólares, con una balanza comercial agroalimentaria superavitaria.
Además, México es el undécimo productor de alimentos en el mundo, con cerca de 300 millones de toneladas de frutas y hortalizas, productos pecuarios y pesqueros, y provee el 23 por ciento de los alimentos consumidos en Estados Unidos.
“Nuestro compromiso es producir alimentos y bienestar, pero para ello exigimos certidumbre, sin olvidar que el tema de la seguridad alimentaria es y debe ser un tema de seguridad nacional”, expresó.
