Miguel Ángel Ensástigue
La confianza del consumidor sigue a la baja en medio de un entorno de alta volatilidad, mayores precios de bienes y servicios, al igual que la expectativa de un mayor deterioro de la economía en los próximos meses.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en noviembre el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) alcanzó un nivel de 44.2 puntos, lo que representó una disminución mensual de 1.6 puntos.
El nivel reportado por el organismo también es el más bajo desde diciembre de 2022, cuando la confianza del consumidor alcanzó los 42.9 puntos.
La caída en este indicador representa una señal de alerta para los especialistas, pues aseguran que los mexicanos cada vez más perciben la fragilidad de la economía y ello podría conducir a una caída del consumo.
“Es evidente que la población ya percibe el fuerte deterioro del mercado laboral, con caídas concentradas en el empleo formal. Lo anterior podría reflejarse en un mayor deterioro del consumo privado y eleva la probabilidad de que la economía entre en recesión”, dijo Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco BASE.
Las cifras del Inegi indican que el retroceso más pronunciado en la confianza del consumidor se dio en la situación económica del país hoy en día, comparada con la de hace 12 meses, así como la esperada dentro de un año respecto a la actual.
También se deterioraron las expectativas sobre la situación económica de los mexicanos, frente a la de hace un año, al igual que las posibilidades actuales para comprar muebles, televisores, lavadores y otros electrodomésticos.
El deterioro del ánimo de los hogares también ocurre en un contexto donde la inflación se ha resistido a bajar al ritmo esperado por el mercado. Aunque la inflación general se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), los precios de servicios continúan ejerciendo presión y limitan la capacidad de compra de las familias.
Hacia adelante, los especialistas coinciden en que la confianza del consumidor podría seguir retrocediendo si no se observan mejoras claras en el crecimiento económico, el empleo y la evolución de los precios.
