La concentración de poder del secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana sigue en aumento y en sólo un año del actual gobierno ya controla la seguridad pública, la seguridad nacional, inteligencia financiera, aduanas, fiscales y la nueva Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas.
A esa velocidad que avanza Omar García Harfuch dentro del gabinete, no sería extraño que en uno o dos años más el súpersecretario asuma la Secretaría de Gobernación y en 2030 se convierta en el aspirante más fuerte de Morena y partidos aliados a la candidatura presidencial; mientras que la oposición de derecha concentrada en el PRI y el PAN sigue en picada y ni siquiera será un estorbo en la lucha por el poder en las próximas elecciones intermedias para designar gobernadores.
García Harfuch es ahora la cara visible del gobierno en contra de la delincuencia organizada, es quien planea e informa públicamente de todos los resultados que a diario obtienen las fuerzas armadas (Ejército, Marina, Guardia Nacional) y los cuerpos policiales que luchan en todo el país en contra de las bandas criminales dedicadas al narcotráfico, asesinatos, secuestros, extorsiones, cobros de piso, lavado de dinero, fraudes financieros, facturaciones apócrifas y otros delitos.
Lo anterior ha convertido a Omar en el secretario de Estado mejor evaluado y esto lo posiciona no sólo entre la mayoría de los morenistas y simpatizantes, sino que también es aceptado entre los grupos de poder fáctico, como son el sector empresarial, el clero, sindicatos, ONGs y asociaciones civiles, y hasta en los grupos de ultraderecha que siempre exigen la aplicación de “mano dura”.
El secretario de Seguridad es un policía de carrera que se tituló de abogado, es oriundo de Morelos con casi 44 años de edad; fue secretario de Seguridad Ciudadana en la capital del país, cuando la ahora presidente era jefa de Gobierno. Ha sido comisionado de la Agencia de Investigación Criminal en el sexenio del priísta Enrique Peña Nieto, en sustitución del prófugo de la justicia Tomás Zerón. Es hijo de Javier García Paniagua, quien fue titular de la Dirección Federal de Seguridad durante el periodo de la llamada “guerra sucia”, durante el gobierno del José López Portillo, época negra donde había licencia para matar, y es nieto del general Marcelino García Barragán, quien fue secretario de la Defensa Nacional en otro periodo negro por el autoritarismo del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.
SE CREA LA UNIDAD NACIONAL DE OPERACIONES ESTRATÉGICAS

Los agentes especiales de la recién creada Unidad Nacional de Operaciones Estratégicas, adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, actuarán en el marco de la estrategia de seguridad y en coordinación con las secretarías de la Defensa, la Marina, la Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha explicado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Los alcances de esta nueva Unidad, creada por decreto el pasado 1 de diciembre, es un cuerpo de agentes facultados para organizar, dirigir y realizar no sólo investigación, sino también persecución de delitos, a partir de información de inteligencia, información estratégica y de análisis, además de realizar operaciones especiales, y desde el inicio de la actual administración se le dio a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana la facultad de hacer investigación e inteligencia para la seguridad pública.
“La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana tiene el Centro Nacional de Inteligencia –lo que antes era el CISEN, hoy es el Centro Nacional de Inteligencia; antes se dedicaban a perseguir a la oposición; ahora, el Centro Nacional de Inteligencia por ley tiene como su principal función la seguridad nacional–; además, está la Secretaría de la Defensa Nacional, con el Ejército, la Fuerza Aérea y ahora, la Guardia Nacional, y la Secretaría de Marina Armada de México”, agregó la presidenta de la República.
Sheinbaum Pardo ha expuesto que su gobierno también le dio la capacidad al CNI de hacer investigación para la seguridad pública. “Es distinta la seguridad nacional, la seguridad interior y la seguridad pública. Y consideramos nosotros que el principal problema hoy en nuestro país tiene que ver con seguridad pública, vinculada con los grupos delincuenciales o la delincuencia organizada”.
Anteriormente el CNI sólo tenía la atribución formal en términos de la seguridad nacional; ahora ya tiene para la seguridad pública, y estos agentes de la nueva Unidad estarán muy vinculados al CNI y a la propia Secretaría de Seguridad, por lo que se abrió una convocatoria y están trabajando para ello en coordinación con la Guardia Nacional, con la Defensa, con la Marina, y son coadyuvantes del Ministerio Público.
La titular del Ejecutivo ha explicado que cuando hay flagrancia de algún delito, la persona que presuntamente lo comete puede ser detenida por un policía e incluso hasta por un ciudadano, “pero la policía formalmente no puede detener a un ciudadano a partir de una investigación posterior.
En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha explicado que los nuevos agentes “no actúan solos, sino es una coordinación de CNI, que tiene sus propios equipos, Guardia Nacional, Defensa, Marina. Y por eso se hace un solo sistema de inteligencia e investigación del Estado mexicano para la seguridad pública, y eso nos ayuda a coadyuvar con el Ministerio Público para que haya más órdenes de aprehensión que puedan ser determinadas por un juez”.
EL EQUIPO DE GARCÍA HARFUCH

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, el abogado Omar Reyes Colmenares, ocupó diversos cargos en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la capital del país cuando García Harfuch era el titular y también ha trabajado en áreas de inteligencia y seguridad, por lo que ahora trabajará la UIF en estrecha coordinación con la Secretaría de Seguridad.

En el otro órgano de seguridad, el CNI, su director general Francisco Almazán Barocio es otro funcionario de plena confianza de García Harfuch y se desempeñó como jefe de la Policía de Investigación en la Fiscalía de la Ciudad de México.
En la Fiscalía General de la República (FGR) la maestra Ernestina Godoy nombró a dos fiscales cercanos a García Harfuch en puestos claves, como son la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, César Oliveros Aparicio, y la Agencia de Investigación Criminal, Héctor Elizalde Mora.

En Aduanas regresaron a Rafael Marín Mollinedo, quien ya había ocupado ese cargo en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador y mantiene también una estrecha relación con García Harfuch, razón por la cual hace unos días fue obligado a renunciar a la Dirección General de Investigación Aduanera, Alex Tonatiuh Márquez Hernández, quien tiene una investigación abierta por el delito de tráfico de combustibles y evasión fiscal.
El objetivo de la concentración de tanto poder en un secretario de Estado es para poder lograr, por primera vez, una coordinación eficaz entre los órganos de seguridad nacional, inteligencia financiera, cuerpos policiales y fuerzas armadas capaz de disminuir y desarticular las operaciones de los grupos criminales y su poderío económico que todo corrompe, así como reducir la violencia que sigue siendo un grave problema social en nuestro país.
El Independiente
