Gerardo Jiménez
Alarmante la estadística presentada hace unos días por la Organización Causa en Común que revelan que durante el 2025, un policía fue asesinado a diario en el país, lo que refleja la vulnerabilidad en que se encuentra el estado de la fuerza pública de México.
De acuerdo con el reporte presentado se documentaron 348 casos de policías asesinados lo que representa también un nueve por ciento más que los registrados en el mismo periodo de 2024.
Aquí la postal del crimen contra los agentes del orden público donde los estados con más policías asesinados en 2025 son: Sinaloa (48), Guerrero (39), Guanajuato (36), Michoacán (34) y Veracruz (24). La mayoría de los crímenes fueron contra policías municipales y estatales.
Estos cinco estados concentran un porcentaje significativo de los asesinatos de policías en 2025, reflejando zonas de alta presencia del crimen organizado y de confrontación con fuerzas del orden.
En un recuento de sucesos están los siguientes casos: emboscada y asesinato de cinco policías el 2 de junio de 2025, cuando un comando armado emboscó a una patrulla de la Policía Estatal Preventiva (PEP) de Chiapas en el municipio de Frontera Comalapa, cerca de la frontera con Guatemala.
De acuerdo con reportes policiales, cinco agentes fueron atacados con fuego directo, y sus cuerpos fueron hallados calcinados al interior de la unidad tras el embate, con más de 700 casquillos percutidos en el lugar.
Las víctimas fueron identificadas como Guillermo Cortés Morales, Jesús Sánchez Pérez, Joel Martínez Pérez, Brenda Lizbeth Toalá Blanco y Pedro Hernández Hernández. Autoridades han señalado que los agresores huyeron hacia territorio guatemalteco tras el ataque.
En días posteriores, se detuvo a un presunto implicado en la emboscada con armas largas y equipo táctico.
El 17 de octubre de 2025, dos elementos de la Policía Municipal de Culiacán fueron asesinados mientras se encontraban en servicio, en un ataque armado perpetrado por un grupo criminal en la capital de Sinaloa.
Los agentes fueron emboscados alrededor de las 13:00 horas mientras circulaban en la patrulla asignada, y tras el enfrentamiento perdieron la vida en el lugar. Las autoridades reportaron que los presuntos responsables fueron detenidos posteriormente por fuerzas federales, aunque el contexto general de violencia sigue siendo elevado en la entidad.
Este homicidio se inscribe en una serie de ataques constantes a fuerzas del orden en Culiacán en 2025, donde miembros de cuerpos policiales —incluyendo policía municipal— han sido blanco recurrente de agresiones con armas largas y emboscadas, reflejando la presión del crimen organizado en esa región.
El 6 de diciembre pasado, alrededor de las 11:40 horas, un vehículo cargado con explosivos detonó frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana, en la zona costa del estado de Michoacán.
El fiscal general de la entidad detalló que la camioneta —que había ingresado desde Colima en las primeras horas del día— explotó en la avenida Ignacio López Rayón, muy cerca de la alcaldía y de la base policiaca.
Tres miembros de la Policía Comunitaria de Coahuayana murieron, según reportes oficiales, y hubo al menos varios heridos que fueron trasladados a centros médicos. El conductor del vehículo también falleció.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) y la Fiscalía General de la República (FGR) atrajeron la investigación, calificándola como un caso de delincuencia organizada y no de terrorismo, aunque hubo debates públicos sobre esta calificación.
La explosión provocó daños severos en inmuebles y vehículos cercanos, y obligó al despliegue de fuerza pública para asegurar la zona.
Autoridades federales señalaron que el ataque puede estar relacionado con pugnas entre cárteles que operan en la región, incluidos grupos afines al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y aliados.
Los datos reflejan una persistente peligrosidad para los cuerpos policiales mexicanos, en donde tanto agentes municipales como estatales y federales han sido blanco de la violencia. La tendencia de asesinatos de policías —uno por día en promedio— sitúa a estos ataques como uno de los indicadores más preocupantes de inseguridad en el país.
Los modos de ataque van desde emboscadas intensas con armas largas hasta incidentes más complejos como explosivos o coches bomba dirigidos a instalaciones —aunque esto último se documentó con mayor claridad en incidentes contra policías comunitarios en Michoacán a finales de 2025.
El fenómeno de los homicidios de policías en México en 2025 no solo revela cifras elevadas, sino patrones geográficos y tácticos preocupantes: emboscadas, ataques directos a instalaciones y agresiones indiscriminadas. Las cifras de Causa en Común muestran que la confrontación entre fuerzas de seguridad y organizaciones criminales continúa siendo un desafío central para la seguridad pública nacional.
