Jorge Salcedo
Para el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), México enfrenta tres grandes crisis en su conservación ambiental: la pérdida de su biodiversidad, los desastres climáticos, como sequías y huracanes, y la contaminación de residuos, principalmente de plástico. Pese a los esfuerzos desde el poder legislativo y la coordinación entre autoridades, el financiamiento sigue siendo el principal obstáculo para lograr las metas nacionales de acuerdo con la directora general de la organización en México, María José Villanueva.
“Vemos muy positivos los planteamientos de nuevos planes, pero lo reitero: los planes no son más que papel si no tienen financiamiento detrás”, señaló Villanueva, sobre proyectos de inversión de gran escala que atiendan estas grandes crisis ambientales en el país.
La directora general del WWF dijo que estas grandes crisis son visibles en la pérdida de la biodiversidad, que en el caso de América Latina es particularmente alarmante, pues se ha identificado que entre el 90 y el 94 por ciento de las especies que se estudian tienen poblaciones a la baja.
La segunda crisis, detalló, es la climática, en donde México ha sido un país que históricamente ha enfrentado desastres naturales, los cuales son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático. Finalmente, la contaminación por plásticos proyecta que, de seguir el ritmo actual de consumo, para el año 2050 habrá más partículas de este material que peces en el mar.
Frente a esta realidad, el WWF señaló que en los próximos cinco años se tienen que realizar 100 veces los esfuerzos destinados en los 30 años que la organización lleva de trayectoria para cumplir con los compromisos que asumió para 2030.
Necesitamos más presupuesto, necesitamos más cambios y reformas en las políticas, en la forma en la que las empresas producen, en las tecnologías que van a permitir que podamos aspirar a un planeta resiliente y que nos pueda sostener.María José Villanueva, directora general de WWF en México.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en 2023 estimó que se necesitan movilizar hasta 13.6 billones de pesos para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible hacia el 2030, según la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible (EMFS).
Sin embargo, el acceso a estos recursos se ha complicado por factores externos. Aunque el WWF en México mantiene colaboración con el Global Environmental Facility (GEF), se anticipa que la próxima recaudación internacional de fondos sea menor a la esperada, lo que obliga al país a buscar soberanía financiera y mayor participación del sector privado.
El problema con la iniciativa privada no es la falta de interés, sino la carencia de proyectos que puedan crecer a gran escala. Villanueva concluyó que, aunque el sector privado tiene apetito por invertir en la lucha ambiental, no se han logrado encontrar los proyectos que permitan detonar esa inversión a escala, ya que muchos siguen dependiendo de subsidios y no logran demostrar un retorno de inversión real.
En este sentido, la organización impulsa las campañas “Sé un héroe panda” y “Traer la naturaleza de vuelta”, con las que busca que la sociedad mexicana trascienda la ayuda reactiva que solo surge ante desastres naturales, como el huracán Otis. Actualmente, el nivel de contribución en México es sumamente reducido con apenas 100 aliados, una cifra que contrasta drásticamente con la participación en otros países, donde uno de cada seis holandeses y uno de cada 15 ciudadanos en el Reino Unido contribuyen activamente con WWF.
