La salud definida como hecho social, debe analizarse en distintos sectores

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    • El libro Bienestar y salud, editado por esta casa de estudios se presentó en la 47 FIL Minería
    • Propone analizar los factores involucrados desde una perspectiva interdisciplinaria y grupal

    La salud no se limita a la ausencia de enfermedad, involucra factores políticos, económicos, sociales y culturales que influyen en la calidad de vida de las poblaciones, aseguró la doctora Marisol Pérez Ramos, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

    La académica del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa es una de las coordinadoras de Bienestar y salud (UAM), volumen que propone analizar estos conceptos desde una perspectiva interdisciplinaria y grupal. La obra se presentó en el marco de la 47 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FIL Minería).

    Editada por la Casa abierta al tiempo, la publicación cobra especial relevancia en un contexto marcado por las secuelas de la pandemia y el resurgimiento de padecimientos que se consideraban bajo control, como el sarampión y el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

    Para la profesora, estos fenómenos  rebasan el estudio de la biomedicina, ya que intervienen factores socioculturales complejos, como la circulación de información y desinformación en espacios virtuales.

    “La discusión pública sobre vacunación, prevención y tratamientos ha cambiado. Hoy gran parte de la población recurre a plataformas digitales antes que a profesionales calificados”. Esta dinámica, señaló, puede legitimar datos falsos y generar desconfianza hacia las recomendaciones médicas, lo que convierte al bienestar en un asunto cultural y comunicativo.

    Desde esta óptica, el libro propone entender la sanidad como un hecho colectivo que requiere un examen en diversos niveles: individual, comunitario, institucional y gubernamental. Además subrayó la necesidad de diseñar políticas públicas que consideren creencias, valores, moralidades y procesos colectivos que influyen en la toma de decisiones sobre prevención y asistencia, explicó en entrevista.

    En ese sentido, el texto invita a reflexionar sobre el binomio salud-bienestar más allá de su entendimiento tradicional de  las ciencias médicas y a cuestionar la idea de que son procesos independientes, cuando representan “dos caras de la misma moneda”.

    De acuerdo con la académica, la obra está dividida en dos apartados. El primero aborda el análisis crítico de políticas públicas y el cuidado colectivo, con temas como la relación entre desarrollo comunitario y bienestar físico, la evolución histórica de instituciones de previsión, la longevidad, el cáncer de mama y la importancia de la vacunación.

    La segunda parte se centra en la atención mental pública y preventiva; incluye capítulos sobre herramientas para medir el bienestar, el papel de cuidadores de personas con afecciones crónicas y estrategias de detección temprana de trastornos como ansiedad y depresión.

    En sus páginas colaboran alredor de 10 autores de distintas entidades como Chiapas, Veracruz e Hidalgo, provenientes de disciplinas como sociología, psicología social y ciencias biomédicas.

    La doctora Pérez Ramos, participa con un capítulo que analiza la validación y estandarización de una escala de ansiedad y depresión en jóvenes durante la crisis sanitaria por COVID-19, a partir de una base de datos de más de tres mil encuestados entre 2020 y 2021. El objetivo fue desarrollar instrumentos breves y confiables que permitan identificar de manera oportuna a quienes requieren tratamiento especializado para facilitar su canalización a servicios especializados.

    En la presentación comentó que los textos parten de una concepción bioopsicosocial de la salud y el bienestar que “da marcha atrás a un pensamiento legítimo que entendió la salud desde las ciencias médico-técnicas, aunque esta lógica es aún muy difícil de incorporar a los estudios, sobre todo cuando se hacen análisis concretos.

    La doctora Beatriz Viviana Cruz Santiago, investigadora egresada de la Maestría en Política Públicas de la unidad Xochimilco, indicó que México atraviesa por una transición demográfica acelerada y para 2040 habrá 28 millones de personas adultas mayores y “pese a esta tendencioa se siguen formando más pediatras que geriatras y gerontólogos”.

    “Debemos comprender las dinámicas, los estilos de vida urbanos, el sedentarismo, el cambio en la dieta, los recursos que se destina para la compra de productos ultraprocesados, y cómo esto afecta la salud y su bienestar, a lo que hay que añadir el tema de la permanencia de las brechas sociales y su impacto en el acceso a servicios de salud”, añadió.

    Consideró urgente que desde la academia exista un mayor compromiso por generar investigaciones cada vez más integrales y por parte del gobierno, las políticas y programas que se estructuren atiendan los problemas y las causas.

    La doctora Solveig Rodríguez Kuri, también investigadora del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa apuntó que el título del texto “lo encontramos en las políticas públicas, en los discursos institucionales, en la conversación cotidiana, en redes sociales”, esto revela brechas sociales profundas.

    En ese sentido, no se parte de la idea de que el bienestar sea algo obvio o algo dado, muestra la necesidad de que lo pensemos está en función de las condiciones sociales concretas en que se vive la salud.

    El ejemplar es parte de la Colección Ciencias Sociales 50, creada para conmemorar las cinco décadas de la Universidad y del Departamento de Sociología de la Unidad Iztapalapa; el formato digital es de acceso libre y está disponible en la página web: https://librosdepartamentodesociologia.izt.uam.mx/index.php/pds/catalog/book/18