Ángela Chávez
La lucha de Greenpeace en México se intensificó este mes, al advertir, junto con otras organizaciones, las consecuencias de la aprobación “fast track” y “en lo oscurito” de la Ley de Economía Circular.
En un comunicado Greenpeace informó que ante la premura de los legisladores por concluir su periodo y el riesgo de una aprobación discrecional y rápida, las asociaciones alzaron la voz frente al recinto legislativo con mensajes contundentes: “LEY DE ECONOMÍA CIRCULAR=LICENCIA PARA CONTAMINAR” y “QUEMAR BASURA MATA”.
Pese a la advertencias la semana pasada el Congreso de la Unión aprobó de manera unánime la Ley General de Economía Circular, con el argumento que es una normativa que busca transformar la forma en que producimos, consumimos y gestionamos residuos
Ante el temor que esto pasara, Greenpeace México, Acción Ecológica, El Poder del Consumidor, Fronteras Comunes, Asociación Ecológica Santo Tomás y No Es Basura (NEB) denunciaron que esta iniciativa, elaborada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y acompañada por el sector privado, es una “simulación”. Asimismo, solicitaron el ingreso para una reunión con los diputados Ricardo Monreal y Raúl Bolaños Cué.
Los representantes de las asociaciones además señalan que representa una violación a la participación pública establecida en el Acuerdo de Escazú, ya que excluyeron a la sociedad civil en su elaboración y la propuesta incumple obligaciones judiciales previas, como el amparo que exige legislar para prohibir los plásticos de un solo uso.
Greenpeace advierte que la ley, impulsada por los diputados como Ricardo Monreal y Raúl Bolaños Cacho Cué, es un “retroceso ambiental y social”.
Las organizaciones también detalló algunas de la razones clave por la que esta ley no debió ser aprobada: “La primera es la apuesta por la quema de residuos y no por la prevención La iniciativa coloca a la termovalorización —la quema de residuos para generar energía— como eje central, pese a que este proceso contradice el principio básico de la economía circular: el mejor residuo es el que no se genera.
“La incineración, “waste to energy”, termovalorización o cómo se prefiera llamar, no es una tecnología limpia ni renovable; produce gases de efecto invernadero, dioxinas y furanos altamente tóxicos. Asimismo, requiere una inversión mayor para tener y dar mantenimiento a la tecnología adecuada, aparte de que necesita grandes volúmenes de basura, incluidos materiales reciclables, para operar. Mientras que el ecodiseño, la reducción de envases y la reutilización pueden evitar la contaminación, disminuir emisiones y generar empleos, muy por encima de los que crea la incineración.
“Segunda, predomina el enfoque económico sobre la salud y el ambiente Aunque se presenta como una ley ambiental, el texto privilegia criterios económicos y extractivos. La Secretaría de Economía tendría un rol central en la aprobación de acuerdos, desplazando consideraciones de salud y derechos humanos. El proyecto también abre la puerta a mecanismos cuestionados como bonos verdes o créditos de carbono, considerados como ‘falsas soluciones’ que permiten a las empresas evadir cambios estructurales en sus procesos.
Por otro lado, la omisión del derecho a la salud agudiza las desigualdades y pone en riesgo el bienestar general al no regular factores de riesgo, como sustancias nocivas. Sumando la falta de políticas preventivas se incrementan los costos económicos y sociales a largo plazo en atención médica curativa. La inclusión es fundamental para una legislación justa y eficaz que garantice el bienestar de todas las personas.
En tercer punto, también mantiene el modelo lineal y debilita la REP (Responsabilidad Extendida del Productor). La propuesta se enfoca en el aprovechamiento postconsumo, sin impulsar transformaciones profundas en la forma en que se diseñan, producen, usan y desechan los productos. La ausencia de medidas para fomentar durabilidad, reparación y reutilización mantiene intacto el modelo de “extraer, hacer y tirar” clásico del modelo lineal, cuyos principios están en crisis por la escasez de materias primas, interrupciones en cadenas de suministro y altos costos de gestión de residuos, y además dañan al planeta de manera descomunal.
Si bien se menciona la REP, su implementación queda sujeta a acuerdos graduales y flexibles y no incluye impactos sociales y de salud que los productos pueden ocasionar. Esto debilita uno de los incentivos más importantes para el ecodiseño y la innovación sostenible.
Además de exponer otros puntos, hasta el momento las organizaciones no se han manifestado una posición respecto a que el Congreso de la Unión aprobó de manera unánime la Ley General de Economía Circular, una normativa que busca transformar la forma en que producimos, consumimos y gestionamos residuos.
