Jessika Becerra
La calificadora S&P proyectó que en el 2026, la economía de México crezca poco más de 1 por ciento y que las consecuencias de un desempeño económico deficiente y prolongado podrían extenderse a una finanzas públicas más débiles y afectar la calificación soberana.
La calificación soberana de México en moneda extranjera es de “BBB/Estable/A-2”, mientras que en moneda local es de “BBB+/Estable/A-2” y ambas podrían deteriorarse si no se toman medidas correctivas, de acuerdo con la institución financiera.
En el artículo “¿Qué podría afectar la calificación soberana de México en 2026?, difundido este jueves, la firma comentó que las principales debilidades de la calificación son internas, no externas, e incluyen un crecimiento económico deficiente a largo plazo, deficiencias operativas y financieras en las empresas estatales, especialmente Petróleos Mexicanos (Pemex).
La compañía- apuntó S&P- genera pasivos contingentes para el gobierno, y una carga de deuda soberana que aumenta gradualmente.
“Si no se logra reducir y contener oportunamente los déficits fiscales, la carga de la deuda pública general y la carga de intereses podrían ser mayores que las esperadas. Finanzas públicas más débiles, combinadas con el riesgo de un mayor apoyo extraordinario a las empresas estatales Pemex y Comisión Federal de Electricidad (CFE), podrían derivar en una baja de la calificación”, advirtió.
En cambio, las fortalezas de la calificación son su flexibilidad externa y monetaria, gracias a muchos años de reformas que han reducido la vulnerabilidad del país a los shocks externos y han creado un tipo de cambio flexible y una política monetaria creíble que podría estabilizar la economía.
“Podríamos subir las calificaciones si una gestión política y económica efectiva impulsa la inversión y eleva la baja tasa de crecimiento económico per cápita de México”, aseguró.
De manera similar, la implementación de medidas para impulsar la flexibilidad presupuestaria, reconstituir los amortiguadores fiscales y ampliar la base tributaria no petrolera, para mitigar los potenciales pasivos contingentes que representan las empresas estatales en el sector de energía, podrían mejorar la calidad crediticia del país.Crece brecha en el PIB per cápita entre EU y México en los últimos 20 años: S&P
Aumenta la brecha pib per cápita entre EU y México
La brecha en el producto interno bruto (PIB) per cápita entre Estados Unidos y México se amplió de manera constante durante el período 2005-2025, destacó la calificadora en su análisis.
La institución financiera expuso que de manera contraria a la mayoría de las expectativas cuando se firmó el Tratado entre México Estados Unidos y Canadá [T-MEC], el crecimiento económico de México ha sido más débil en el largo plazo en comparación con el de Estados Unidos.
La calificadora comentó que ese desempeño ocurre a pesar de las oportunidades creadas al obtener un acceso favorable a la economía más grande del mundo.
“En lugar de una convergencia económica, la brecha en el PIB per cápita entre Estados Unidos y México se amplió de manera constante durante el período 2005-2025”, señala el análisis.
Sostuvo que hay muchas razones detrás de un desempeño decepcionante, entre ellas los problemas de seguridad interna, la inversión inadecuada en infraestructura física, la competencia de China a medida que se convirtió en una superpotencia manufacturera en las últimas tres décadas, y las deficiencias en las políticas económicas internas.
“En los últimos años, la baja inversión del sector privado ha limitado el crecimiento, lo que refleja en parte una relación tensa entre el gobierno y el sector privado”, destacó S&P.
Comentó que el consumo ha impulsado en gran medida el crecimiento del pib en los últimos años y que la inversión en activos fijos por parte del sector privado disminuyó en 2024 y probablemente vuelva a caer en 2025.
S&P sostuvo que las consecuencias de una baja inversión se manifiestan en una baja productividad general y que es poco probable que la inversión repunte significativamente debido a que la reforma judicial ha aumentado la incertidumbre jurídica en México.
“Los datos indican que la productividad de las empresas manufactureras orientadas a la exportación ha crecido en los últimos años, mientras que las empresas más pequeñas, que por lo general atienden al mercado local y a menudo trabajan en el sector informal, han sufrido una disminución de la productividad”, indicó.
