Maritza Pérez
La alianza entre Morena con los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) se encamina a una etapa crucial, ante una inminente reforma electoral, que pretende una disminución de recursos a los partidos, así como la reducción o eliminación de los legisladores plurinominales; rubros en los que los aliados del partido guinda han expresado dudas o rechazo absoluto.
La alianza, que ayudó a que Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo ocuparan la Presidencia de México, ha visto crecer los roces internos en los últimos años.
Entre los desencuentros que más han marcado a esta coalición están el reparto de las candidaturas a gobierno locales, donde Morena ha buscado imponer sus reglas y sus cercanos políticos para las contiendas. Esto ha generado conflictos, principalmente con el PT, el cual incluso llegó a amagar con congelar la relación con el guinda debido a la “soberbia” que prevalece en toda la estructura del partido gobernante.
Los desacuerdos del PT también se han hecho evidentes en el Legislativo, pues ha votado en contra en temas como la nueva Ley Arancelaria.
Con anterioridad el partido mostró sus dudas sobre la eliminación del financiamiento público por completo y de los legisladores plurinominales, algo con lo que el Verde se ha mostrado en franco desacuerdo.
A su vez, el PVEM ha diferido de Morena en reformas como la implementada contra nepotismo la cual buscaba que desde la elección de 2027 no se pudiera postular familiares de funcionarios públicos. Tras cabildeos finalmente lograron que la enmienda aplique desde el 2030.
Esto no es nuevo, en 2022, el presidente López Obrador envío una reforma electoral similar a la que se prevé discutir a partir de febrero próximo. En aquel entonces propuso también la eliminación de los legisladores plurinominales, reducir el financiamiento a los partidos y que consejeros, así como magistrados electorales, fueran elegidos por voto popular.
La alianza oficialista (Morena, PVEM y PT) sumaba 276 votos, en su conjunto, en Cámara de Diputados, sin embargo, en el momento de la votación sólo alcanzó 269, muy lejos de los 334 que necesitaban entonces y ahora, para modificar la Carta Magna en esta materia.
Capitanear
Jorge Aljovín, consultor y analista electoral, resaltó que estos temas son cruciales para la supervivencia de estos partidos políticos; “me refiero específicamente a lo que se ha denominado la propuesta de eliminación de los plurinominales, así como de reducción del financiamiento a los partidos políticos nacionales”.
El experto señaló que con la reforma electoral también se pondrá a prueba el liderazgo de Sheinbaum.
“(Lo relevante se dará al interior del oficialismo) y esto pondrá a prueba la capacidad de los coordinadores parlamentarios de tejer estos acuerdos al interior del Congreso de la Unión y si nos vamos un paso más allá, creo que será la gran prueba de fuego de la doctora Claudia Sheinbaum para demostrar que tiene el liderazgo al interior del movimiento”, opinó.
Jorge Aljovín indicó que en el caso de los plurinominales es sabido que son partidos más pequeños que en su momento se denominaban como “la chiquillada o en algunos casos como partidos satélites” y se han beneficiado de lo que se daba anteriormente como una transferencia de votos o el uso de las siglas en una coalición que les permite tener una sobrerrepresentación parlamentaria.
“Esto en pocas palabras y de manera muy sencilla es obtener una poca cantidad de votos, pero tener una gran cantidad de parlamentarios y de representantes en el Congreso de la Unión. Me parece que es un botín que les permite a estos partidos políticos no solamente tener prerrogativas, sino también tener poder de decisión en la Cámara de Diputados y de Senadores y que me parece que no querrá ser perdido de su parte”, comentó.
Mientras que en lo que se refiere al tema del financiamiento, dijo, el punto de roce será, sobre todo, si esta reducción no es acompañada de una apertura del financiamiento privado.
Por su parte, Fernando Ojesto Martínez Manzur, académico y experto electoral, coincidió en que hay dos temas que son “irrenunciables” para el PT y PVEM, que son la reducción de recursos y de plurinominales, ello al destacar que de llegar a pasar los cambios se corre el riesgo de terminar con el pluralismo político en el que justamente se encuentran esos partidos, ya que pese a son alianza con el gobierno, son minoritarios.
“Los curules que tienen generalmente los ganan por representación proporcional y se mantienen a través de las prerrogativas ordinarias (…) Entonces, sería ir totalmente en contra de sus propios intereses si votan a favor de esos dos temas”, destacó.
Incluso, subrayó que estos dos partidos no tendrían que negociar con Morena dichos asuntos para no atentar “contra su propia vida”, sobre todo el PT “que sabemos que los principales curules se las lleva a través de la representación proporcional (…) lo que yo creo que deben de hacer esos partidos políticos que, si bien es cierto son alianza de gobierno, pero son minoritarios, es no vender su voto”.
No obstante, el académico señaló que el riesgo de ruptura es latente, aunque recordó que Morena, pese a ser el partido mayoritario, no tiene la mayoría calificada para aprobar leyes constitucionales y necesita de estos dos partidos para tener la mayoría calificada.

