Aumentan ataques contra laicos vinculados a la Iglesia católica en México

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Pablo Rodríguez

La violencia contra personas laicas que colaboran en actividades de la Iglesia católica aumentó durante el primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum, señala el Centro Católico Multimedial (CCM), una organización de sacerdotes que trabaja con la iglesia católica.

De acuerdo con el Informe sobre la incidencia de violencia en contra de sacerdotes e instituciones de la Iglesia Católica en México 2025, elaborado por el CCM, durante el primer año de la actual administración federal 23 laicos fueron asesinados, mientras que en los pasados dos sexenios sólo fueron cinco.

“A través de los análisis del CCM, aparece un fenómeno por demás preocupante: la escalada de violencia de alto impacto contra espacios religiosos y el ascenso de homicidios contra agentes de pastoral o bien laicos asociados a actividades parroquiales o que ejercen liderazgos particularmente en la protección de los derechos humanos”, dice la organización en un comunicado.

Casos destacados de violencia en actividades parroquiales

El informe señala dos de los casos más destacados del último año. El primero ocurrió el 16 de marzo de 2025, cuando un grupo armado atacó a jóvenes que realizaban los preparativos de los festejos de Semana Santa en una cancha contigua a la parroquia de San José de Mendoza en Salamanca, Guanajuato, con un saldo de ocho muertos.

El segundo ocurrió la madrugada del 10 de mayo de 2025, cuando siete jóvenes, entre ellos algunos menores, fueron asesinados cuando participaban en un festejo organizado por la parroquia en la plaza de la comunidad de San Bartolo de Berrios, en el municipio de San Felipe, Guanajuato.

Para Omar Sotelodirector del CCM, el aumento de los ataques es debido a que los laicos trabajan en las comunidades para evitar que los jóvenes sean reclutados por los grupos del crimen organizado.

“Uno de los trabajos más importantes es reunir a los jóvenes y ofrecerles oportunidades para alejarlos del crimen organizado y de la narcocultura que les vende una aspiración falsa”, dijo en la conferencia de prensa en la que se presentaron los resultados del informe.

“El asesinar jóvenes marca algo importante: ‘si no trabajas conmigo, no trabajas con nadie’”, añadió.

Causas, impacto social y persistencia de ataques

Sotelo explicó que, ante la falta de oportunidades y atención, los jóvenes se convierten en un blanco vulnerable ante la tentación de enrolarse en el crimen organizado debido a la falta de oportunidades, algo que buscan remediar los integrantes de la Iglesia católica.

Por otro lado, el informe señala que si bien los homicidios de sacerdotes han venido a la baja, los ataques contra templos siguen sin ceder. El año pasado, 12 por ciento sufrieron al menos un ataque al año.

IGLESIA - CATÓLICA
Aunque los homicidios de sacerdotes han disminuido, el informe advierte que los ataques contra templos continúan y afectaron al 12 por ciento de ellos durante el último año / Foto: Isabel Mateos Hinojosa / Cuartoscuro.com

En 2025 hubo en promedio 26 ataques a la semana, la misma cifra de 2024. “Esto representa un aumento significativo: en los años 90 se reportaban sólo cuatro ataques semanales, multiplicándose a casi por siete en la actualidad”.

Según el documento, 84 por ciento de las agresiones fueron robos comunes, sustracción de objetos religiosos, asaltos a fieles o robo de arte sacro como negocio lucrativo; 10 por ciento se trataron de agresiones con armas de fuego atribuidas al crimen organizado; y seis por ciento profanaciones de objetos sagrados y denigración de lugares religiosos.

Resiliencia, seguridad y efecto en la vida parroquial

Sotelo Aguilar advirtió que en este contexto de violencia los sacerdotes siguen yendo a regiones consideradas de alto riesgo.

“Sí hay miedo, ¿quién no va a tener miedo? Pero muchos sacerdotes y jóvenes seminaristas siguen adelante, encarando la violencia y manteniendo su compromiso con las comunidades”, afirmó el padre Omar Sotelo.

Por su parte, Guillermo Gazanini Espinoza, jefe de información del CCM, señaló que la violencia también ha afectado la vida religiosa cotidiana.

“Hay templos que ya no abren por las tardes o noches porque no existen condiciones de seguridad para los fieles”, dijo Guillermo Gazanini. Además mencionó casos en alcaldías como Iztapalapa y en las zonas del sur de la Ciudad de México, como Tlalpan y Xochimilco.