Más de 300 elementos intensifican las labores de rescate; avanzan exploración en rampas y perforaciones para sacarlos
Carla González
La mañana de este domingo han pasado 90 horas desde que cuatro trabajadores quedaron atrapados en la mina Santa Fe, en Chele, El Rosario, tras el colapso de una presa de jales.
Hasta las 8:00 horas de este domingo 29 de marzo, las labores de rescate continúan con la participación de más de 300 elementos y 42 unidades que operan las 24 horas del día, organizados en turnos de relevo, sin que hasta el momento se haya podido establecer contacto con los trabajadores.
La operación es encabezada por la Coordinación Nacional de Protección Civil, a través de la Misión de Enlace y Coordinación (ECO), encargada de articular los esfuerzos en territorio, para ello se instaló un puesto de mando unificado.

En las acciones participan también elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional mediante la aplicación del Plan DN-III-E, así como personal de la Guardia Nacional, Secretaría de Marina, el Instituto Estatal de Protección Civil y brigadas especializadas, entre ellas el grupo Lobos de Guanaceví, provenientes de Durango, y el grupo Actus, además de personal de la empresa minera.
La CNPC informó que este domingo se integraron especialistas de la Comisión Federal de Electricidad para fortalecer las estrategias técnicas de rescate, así como un escuadrón de rescatistas del grupo Físico proveniente de Chihuahua.
Falla estructural provocó el colapso
De acuerdo con análisis técnicos realizados por especialistas en geotecnia, el origen del incidente se atribuye a una falla crítica en la capa de impermeabilización diseñada para contener materiales residuales.
Esta ruptura permitió la infiltración descontrolada de líquidos hacia niveles inferiores, generando un proceso de erosión subterránea que comprometió la estabilidad de las galerías y derivó en el colapso de la presa de jales.
Avance lento por lodo y condiciones de riesgo
El proceso de exploración en las rampas se realiza de manera cuidadosa debido a que las galerías permanecen obstruidas con lodo.
Para estabilizar el terreno y proteger a los rescatistas, se ha colocado triplay a lo largo de los accesos. Hasta la mañana del sábado, las brigadas habían logrado asegurar un avance de 264 metros.
En ese punto, los análisis técnicos indicaban la posible ubicación del primer minero; sin embargo, tras la verificación no se logró localizarlo.
El objetivo es continuar con la exploración de aproximadamente 1.5 kilómetros de rampas, manteniendo la colocación de soportes de madera para garantizar un avance seguro hasta la zona más profunda.
Para este domingo, las maniobras se desarrollan a una profundidad de 300 metros, donde persiste la presencia de material lodoso que dificulta los trabajos.
De manera paralela, se realiza una excavación vertical con equipo de perforación de punta diamante para alcanzar hasta 300 metros de profundidad, con el objetivo de establecer contacto con los mineros y suministrar insumos vitales.
Asimismo, se preparan labores de búsqueda mediante contrapozos con descenso a rapel. Este tipo de excavación vertical se realiza desde niveles subterráneos hacia arriba, permitiendo la ventilación de las galerías y funcionando como posible vía de emergencia.
La CNPC asegura que se mantiene contacto directo con los familiares de los trabajadores atrapados, a quienes al término de cada jornada se les brinda un informe detallado sobre las labores y avances del operativo.
Los mineros son originarios de Guadalajara, Jalisco; Zimapán, Hidalgo y dos del estado de Durango.
Horas críticas
Por su parte el gerente administrativo de la empresa Industrial Minera de Sinaloa S.A. de C.V., Álvaro Vargas Miranda, informó que se mantienen varios frentes de trabajo, incluyendo la limpieza de rampas principales. Señaló que el avance es lento debido al tipo de barro presente en la mina.
Indicó que también se contempla un plan alterno que consiste en realizar una perforación desde el exterior hacia el interior, a unos 250 metros, para intentar llegar al punto donde se presume se encuentra uno de los trabajadores.
Explicó que en la mina existen contrapozos y que se apuesta a un rescate vertical; sin embargo, reconoció que estos pudieron haber quedado obstruidos por el deslizamiento de lodo, lo que habría impedido que los mineros salieran por su cuenta.
Reconoció que, debido al tiempo transcurrido, existe riesgo de deshidratación y falta de alimento, aunque aseguró que el oxígeno no representa un problema.
“Pero si me preguntas de un plazo, yo estimo, yo en lo personal, hablo de que después de ocho días las cosas se vuelven críticas”, expresó.
Añadió que lo prioritario es establecer contacto directo con los trabajadores, suministrarles agua y hacerles saber que continúan las labores para rescatarlos.
Como referencia, mencionó el caso del rescate de los 33 mineros de Chile en el 2009, donde los trabajadores permanecieron atrapados durante 69 días y lograron sobrevivir más de dos semanas antes de recibir apoyo.
Por lo tanto, dijo, existen altas expectativas de que los mineros puedan ser rescatados con vida.
