Investigador colombiano realiza estancia posdoctoral en la Facultad de Ciencias de la Tierra y el Espacio, colaborando en transformar la gestión del agua en el estado.

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La Facultad de Ciencias de la Tierra y del Espacio (FACITE) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) potencia sus líneas de investigación mediante la estancia posdoctoral del doctor Juan Gabriel Loaiza. El académico de nacionalidad colombiana, quien también mantiene vinculación con el Tecnológico de Culiacán, colabora con el doctor Sergio Alberto Monjardín Armenta para consolidar esfuerzos orientados al estudio de los recursos hídricos desde un enfoque interdisciplinario.

El investigador destacó que el objetivo central de su labor es desarrollar una metodología integral para evaluar la calidad del agua en cuerpos superficiales. Para ello, integra herramientas de Machine Learning, modelado geoespacial y percepción remota. Puntualizó que esta propuesta articula información satelital, variables de cambio climático y parámetros físico-químicos, con el fin de generar un análisis preciso sobre las condiciones de los ecosistemas acuáticos.

Asimismo, explicó que el proyecto toma como casos de estudio las presas Adolfo López Mateos y Sanalona, donde ya se reportan avances relevantes. Subrayó que, a través del uso de imágenes satelitales, se pretende clasificar los usos de suelo y correlacionarlos con indicadores de calidad hídrica para identificar patrones clave. Añadió que existen modelos capaces de estimar variables como carbono orgánico total, clorofila A y sólidos disueltos, lo que amplía el alcance de la evaluación.

Respecto a la aplicabilidad del estudio, Loaiza señaló que el propósito es trascender el ámbito académico para contribuir a la toma de decisiones en políticas públicas. Consideró que, al ser Sinaloa un estado con alta vocación agrícola, contar con herramientas que optimicen la gestión del recurso es fundamental para garantizar su uso eficiente y sostenible, en beneficio de los sectores productivos y la población.

Finalmente, detalló que el proyecto tiene una proyección de tres años, periodo en el que se generarán resultados parciales para consolidar una metodología automatizada y replicable.

“Elegí la FACITE por su capacidad académica y tecnológica; el trabajo conjunto con especialistas como el doctor Monjardín Armenta garantiza una investigación sólida con impacto potencial a nivel nacional e internacional”, concluyó.