Investigador transforma el desperdicio de cerveza y orujo de oliva para combatir enfermedades crónicas como obesidad, diabetes e hipertensión.

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Una de las problemáticas mundiales es el abastecimiento alimentario; expertos aseguran que el problema no es la falta de comida, sino el desperdicio de la misma. Ante este panorama, el investigador Eli Terán Cabanillas, de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Gastronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), desarrolla una línea de investigación denominada: Subproductos agroalimentarios para la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas.

Terán Cabanillas explicó que los subproductos son los residuos que se generan de un producto principal. Por ejemplo, al producir jugo de naranja o de uva, quedan las cáscaras; lo interesante es que, muchas veces, estos restos son nutricionalmente más ricos que el producto principal. Por ello, el objetivo es aprovechar estos elementos que suelen terminar como desperdicios contaminantes.

«Nosotros estamos trabajando con el subproducto de la cervecería, llamado afrecho, el cual genera más de 500 millones de toneladas a nivel mundial. Este residuo usualmente se tira y contamina el ambiente y el agua; lo que hacemos es procesarlo para que sea comestible para los humanos. También hemos trabajado con otros elementos como el orujo de oliva», refirió.

El investigador detalló que, en el caso del orujo de oliva, se ha combinado con café. Los estudios revelan que la mezcla de sus antioxidantes tiene efectos positivos en el metabolismo de la glucosa y ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos en modelos de obesidad. Por lo tanto, estos productos se convierten en una herramienta contra el sobrepeso y el cáncer.

Finalmente, señaló que desde su doctorado se especializó en subproductos agroalimentarios que combaten la obesidad y enfermedades relacionadas, como la hipertensión arterial y la diabetes mellitus tipo 2. Su trabajo le ha valido colaboraciones con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Universidad de California para evaluar el impacto de estos subproductos en la salud humana.