Enrique Inzunza, acusado de narcotráfico por EU, informó que no asistirá a la sesión de la Comisión Permanente para evitar un espectáculo de ‘la derecha’
El senador Enrique Inzunza informó este miércoles 6 de mayo que no asistirá a la sesión de la Comisión Permanente del Senado, al considerar que su presencia podría ser utilizada por la oposición para generar un “espectáculo indigno” dentro del recinto parlamentario.
El senador de Morena por Sinaloa señaló que su decisión responde a un acto de congruencia personal, luego de ser acusado por Estados Unidos de narcotráfico: “Mi rectitud y mi veracidad me imponen comunicar que no acudiré este día a la sesión de la Comisión Permanente”.
Inzunza explicó que busca evitar dar pie a lo que calificó como provocaciones por parte de actores de la “derecha conservadora”, quienes, dijo, podrían aprovechar su asistencia como pretexto para desviar el sentido de la sesión.
“La razón: no le ofreceré ocasión a personeros de la derecha conservadora de que, so pretexto, hagan de la sesión un espectáculo indigno del recinto parlamentario del Senado mexicano, como acostumbran”, sostuvo en un post en X.
El senador también indicó que permanecerá en Sinaloa, donde afirmó que se mantendrá cercano a la ciudadanía. “Estoy en mi tierra, a ras de suelo y con la frente en alto, con las y los nuestros: el pueblo de Sinaloa”, concluyó.
Si Enrique Inzunza Cázarez llegara a ser procesado por la justicia estadounidense, podría ser condenado a cadena perpetua o recibir una pena de 40 años en prisión.
Ante esto, el senador Enrique Inzunza se defendió y negó las acusaciones del Gobierno de EU, el cual, dijo, tiene como objetivo atacar la integridad del movimiento de la Cuarta Transformación.
Además, han surgido especulaciones sobre que Enrique Inzunza ha tenido acercamiento con las autoridades de Estados Unidos para ser testigo protegido.
Rubén Rocha y 9 más: ¿Qué funcionarios están ligados con ‘Los Chapitos’, según EU?
El Departamento de Justicia de EU acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y a otros cargos y exfuncionarios del estado mexicano de delitos de narcotráfico y posesión de armas.
En la imputación figuran otros dos políticos en activo: Enrique Inzunza Cázarez, actualmente senador y exsecretario general de Sinaloa, y Dámaso Castro Saavedra, vicefiscal de la Fiscalía general del estado mexicano en mención.
Según las autoridades estadounidenses, los acusados conspiraron con el Cártel de Sinaloa para traficar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina de México a EU y protegieron a los narcos de ser investigados, detenidos e imputados, en esencial ayudándoles en sus actividades ilícitas.
En concreto, a los implicados se les acusa de alinearse con la facción del grupo dirigida por los hijos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, conocidos como ‘Los Chapitos’, y recibir a cambio “millones de dólares” de los beneficios del cartel.
A la lista se suman dos exjefes de la Policía investigadora de la Oficina de la Fiscalía general de Sinaloa, Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras; el exvicedirector de la Policía estatal, José Antonio Dionisio Hipólito, y un excomandante de la Policía municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán.
Todos están acusados de tres delitos: conspiración para narcotráfico, posesión de armas automáticas y conspiración relacionada con esas armas, que los enfrentan a sentencias mínimas de cuarenta años de prisión y cadena perpetua.
Con información de EFE
El Financiero
