JUEZA DE NUEVA YORK AFIRMA QUE EXISTEN “ABUNDANTES PRUEBAS” CONTRA EL GENERAL GERARDO MÉRIDA

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Alvaro Aragón Ayala

La jueza federal Katherine Polk Failla, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, afirmó este lunes que en el proceso judicial que enfrenta el general retirado Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, existe lo que describió como una cantidad potencialmente “abundante” de evidencia, motivo por el cual concedió un plazo adicional para que la defensa revise el material probatorio presentado por la Fiscalía estadounidense.

La audiencia, celebrada en Manhattan, tuvo un carácter estrictamente procesal y se prolongó apenas unos minutos. No se presentaron pruebas ante el tribunal ni se discutió el fondo de las acusaciones. Tampoco se dieron a conocer públicamente nombres de testigos, documentos, grabaciones o evidencias específicas contenidas en el expediente.

Durante la comparecencia, Gerardo Mérida Sánchez prácticamente no intervino. El militar retirado no emitió declaraciones sobre las acusaciones que enfrenta ni realizó manifestaciones públicas respecto al caso. Su participación se limitó a responder los cuestionamientos de rutina del tribunal y mantener la postura jurídica previamente adoptada por su defensa: declararse no culpable de los cargos formulados por la Fiscalía Federal.

De acuerdo con reportes de prensa presentes en la audiencia, Mérida compareció bajo custodia de autoridades estadounidenses, vistiendo uniforme carcelario y sujeto a las medidas de seguridad habituales para los acusados bajo proceso federal.

La jueza Katherine Polk Failla fijó la próxima audiencia para el 4 de agosto de 2026, fecha para la cual las partes deberán haber avanzado en la revisión y análisis de las pruebas.

La expresión utilizada por la juzgadora sobre la existencia de una gran cantidad de evidencia llamó la atención de observadores y medios estadounidenses, debido a que constituye la primera referencia pública realizada desde el tribunal sobre la dimensión del material probatorio reunido por los fiscales federales.

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses sostienen que el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa habría mantenido vínculos con integrantes del crimen organizado, recibiendo presuntamente pagos ilícitos a cambio de protección e información sobre operativos de seguridad. Sin embargo, dichas acusaciones continúan siendo materia de litigio y no han sido probadas ante un jurado.

Analistas jurídicos consultados por diversos medios de Nueva York señalan que la relevancia de la audiencia no radicó en declaraciones del acusado —quien permaneció prácticamente en silencio— sino en la afirmación de la jueza respecto al volumen de evidencia disponible y en la decisión de otorgar más tiempo a la defensa para examinarla.

Por ahora, el contenido de esas pruebas permanece bajo reserva procesal, por lo que la opinión pública desconoce si la acusación se sustenta en testimonios de colaboradores, registros financieros, comunicaciones interceptadas, documentos oficiales o una combinación de diversos elementos de investigación.

La siguiente comparecencia del general retirado Gerardo Mérida Sánchez está programada para el próximo 4 de agosto, cuando podría conocerse con mayor precisión el rumbo que tomará uno de los procesos judiciales más relevantes para la vida política y de seguridad pública de Sinaloa.