Nuestro país vive con un modelo de movilidad obsoleto. Los sistemas de transporte de carga y de personas en México son caros, contaminantes y peligrosos
Carlos Álvarez Flores*
México al igual que Estados Unidos tienen un modelo de movilidad basado en automóviles, autobuses de pasajeros, camionetas, camiones y tractocamiones con llantas, combustibles fósiles, contaminación atmosférica y muerte. Por ejemplo, la Ciudad de México tiene vialidades, como el Viaducto Miguel Alemán (74 años), avenida Constituyentes (a Toluca), avenida Insurgentes (a Cuernavaca y Pachuca) avenida Zaragoza (a Puebla) del siglo XIX.
Datos del INEGI sobre los vehículos de motor registrados en circulación nos revelan que en el año 1980 existían cinco millones 481 mil 246 vehículos, de los cuales, tres millones950 mil 42 eran automóviles, 60 mil 388 autobuses para pasajeros, un millón 470 mil 816 camiones y camionetas de todo tipo para carga.
En 2025 existen 54 millones 324 mil 140 vehículos con motor registrados en circulación (41millones 289 mil 641 automóviles, 12 millones 466 mil 161 camiones de todo tipo y 568 mil 338 autobuses de pasajeros). Estos datos duros demuestran que nuestro parque vehicular creció 9.4 veces en 45 años y la infraestructura vial no. Tenemos casos increíbles de varias carreteras construidas sobre los caminos reales (desde la colonia) como en Michoacán.
La falta de planeación (y de voluntad) en la asignación de recursos de nuestros gobiernos para la construcción de infraestructura vial ha causado un enorme rezago. México cuenta con 378 mil 923 kilómetros de carreteras federales, autopistas, carreteras y caminos estatales y brechas mejoradas, de las cuales solo 180 mil kilómetros están pavimentados. Es incomprensible que sólo tengamos 26 mil 727 kilómetros de vías férreas, de las cuales sólo operan comercialmente 17 mil 400 kilómetros.
Alemania tiene 33 mil 590 kilómetros de vías férreas, pero en un territorio seis veces menor que el nuestro.
El Índice de Desempeño Logístico (donde 1=bajo y 5=alto) del Banco Mundial refleja las percepciones de la logística de un país en función de la eficiencia del proceso de despacho de aduanas, la calidad de la infraestructura relacionada con el comercio y el transporte.
Los datos de este ranking mundial publicado en 2023, que evalúa los datos de 2022, ubican a México en el lugar 66 de 139 países con un puntaje de 2.90. México tuvo al 2018 un índice de 3.05, que lo ubicaba en el lugar 51. Lo que significa una caída del lugar 51 al lugar 66, donde está empatado en America Latina con Colombia, pero debajo de Brasil que es lugar 51 y Chile y Uruguay están en el lugar 61. Como referencia menciono a países desarrollados como Finlandia con 4.20, Países Bajos, Alemania y Dinamarca con 4.10, Canadá y Hong Kong con 4.0, Japón y España con 3.90, Estados Unidos de América con 3.80 y China con 3.70 en un puntaje de 1 a 5, donde 1 es extremadamente ineficiente y 5 extremadamente eficiente.
Nuestro país vive con un modelo de movilidad obsoleto. Los sistemas de transporte de carga y de personas en México son caros, contaminantes y peligrosos. Se registran 377 mil accidentes de tránsito al año. Donde murieron 16 mil 654 mexicanos sólo en 2024. “Circulamos” más de 54 millones de vehículos automotores diariamente en nuestras carreteras, caminos y calles de nuestras congestionadas ciudades.
Evidentemente la construcción de infraestructura para el transporte de carga y movilidad de los mexicanos ha sido insuficiente para atender nuestro acelerado crecimiento poblacional. México duplicó su población en sólo 45 años, tenía 66.84 millones de habitantes en 1980 y para este 2025 la Comisión Nacional de Población estima que tendremos una población de 133.40 millones de mexicanos.
Sabemos que en el periodo de la pandemia del covid-19 se detuvo el ritmo de crecimiento de la venta de vehículos automotores (automóviles, camionetas y camiones). Pero ya lo recuperamos con creces. La venta de autos en México creció 24.4% en 2023, respecto de los vehículos vendidos en 2022 y superó el nivel de la prepandemia.
Durante 2023 se comercializaron en México un millón 361 mil 433 vehículos nuevos y de un millón 496 mil 806 vehículos nuevos en 2024, lo que significó un incremento de 9.94 % respecto del 2023, de acuerdo con cifras oficiales.
Podríamos señalar que un año típico de nuestro país registra venta de 1.5 millones de autos ligeros nuevos, 250 mil autos ligeros/pick-ups y 38 mil camiones pesados. Lo que significa que anualmente se agregan un millón 788 mil vehículos automotores a la circulación, los cual es simplemente una locura.
Lo que nos demuestra lo equivocado de nuestra mezcla de sistemas de movilidad y transporte. No tenemos trenes pese a que se haya impulsado la construcción del Tren Maya que según los datos oficiales ha tenido un costo muy elevado de más 500 mil millones de pesos, al día de hoy. También está en marcha la construcción del Tren Interoceánico en el sureste mexicano. En lugar de haber construido un tren magnético de Mérida a Tijuana. Debo reconocer que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció tres nuevas líneas de trenes de pasajeros en las siguientes rutas: del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles a Pachuca, Hidalgo. México-San Luis Potosí-Monterrey-Nuevo Laredo y México-Querétaro-Guadalajara que juntas podrían sumar más de mil 200 kilómetros. Enhorabuena. Ojalá sean trenes magnéticos modernos.
Un cálculo conservador de la suma de todos estos lapsos perdidos en vialidades, caminos y carreteras de 54.32 millones de vehículos de motor registrados en circulación, suponiendo un retraso promedio de 60 minutos por cada vehículo. Tendríamos 54.32 millones de horas perdidas al día. Considerando que los conductores ganáramos muy conservadoramente 25 pesos por hora. Las pérdidas económicas serían de mil 358 millones de pesos diarios, (495 mil 670 millones de pesos/año) equivalentes a 1.37 % de nuestro PIB. Emitiendo adicionalmente 74.39 millones de tons/CO2/eq/año por la quema de combustibles fósiles cuando los vehículos están detenidos.
México registra grandes pérdidas económicas e impactos ambientales por la existencia de 10 millones de baches y 800 mil topes. De acuerdo con un cálculo, de 10% del costo total de un vehículo automotor por concepto de mantenimiento de suspensión, llantas y frenos, podemos afirmar que, debido a estos baches y topes, México pierde la estratosférica cifra de 148 mil 273 millones de pesos anuales y adicionalmente incrementa sus emisiones de CO2 en un 25 % (14.94 millones de ton/CO2/eq/año).
*Presidente de México, Comunicación y Ambiente, AC.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático. www.carlosalvarezflores.com “X” @calvarezflores
